jueves, 26 de junio de 2008

Gente que... (1)

...se va:

Te vas. Te vas sin que halla conseguido mi propósito.

Supongo que no lo habré intentado lo suficiente, o no del modo correcto. Pero ya es tarde, tarde para intentarlo de nuevo, tarde para ti, tarde para mí, tarde para los dos.

Tarde para pensar en todo lo que podría haber sido y no has dado la oportunidad ni de que comience a ser. Sinceramente, tú sales perdiendo, y lo sabes. Pero no te arrepentirás, porque ni siquiera has intentado conocerme lo suficiente para darte cuenta de eso.

Yo, mientras tanto, sigo soñando con no soñar.

 

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lunes, 23 de junio de 2008

Cuatro Líneas en Guerrilla. Último Episodio - Silencio

Marcaste en el calendario aquel día de abril. El más invernal de todos los días de primavera.

Tras un rato en silencio, te levantaste al fin. Trasnochada, apagada. Apenas un espectro. Te decidiste a despojarte de tus virtudes hasta quedar desamparada... con el único recurso de tu mera presencia.

"Gracias.
¿Por qué?
Por entender mis silencios.
Me voy acostumbrando. No me incomodan.
Las palabras son un arma y el silencio un escudo".

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viernes, 9 de mayo de 2008

Cantos del Desierto


Hace algún tiempo vi una exposición llamada los cantos del desierto, de un fotógrafo llamado Richard Misrach. Las fotografías eran de multitud de desiertos, pero sobre todo de uno en Utah, donde el ejército americano practicaba pruebas de armamento. Hay días que al poner el telediario, no puedo evitar recordar aquellas imágenes.



lunes, 28 de abril de 2008

Lo prometido...

...es deuda, o al menos eso dicen, así que voy a saldar la última que tenía pendiente con vosotros.



Ya tengo preparado el Concierto Acústico "Todo es el Momento" de Niños Mutantes, extraído del DVD. Son 11 canciones más la pequeña portada que veis, hecha a partir del fondo del propio DVD.

A mi parecer ha quedado bastante bien, y la calidad de sonido es muy superior a las muestras que colgué desde Radio3.

No estaría bien que cualquiera pudiese bajar este tipo de contenidos si no posee la grabación original, así que el archivo esta comprimido con contraseña. Los Engaliaos sé que ciertamente tenéis el original, así que os la paso por correo.

Podeis bajar el CD pulsando aquí ó aquí

En el caso de que no funcionase el enlace, por el motivo que sea, avisad en los comentarios de este mensaje o por correo (skorzo@engaliao.com) y lo subo a otro servidor.

Si alguien tiene dudas, peticiones, o quejas sobre haber compartido estas canciones que por favor tambien me lo indique en skorzo@engaliao.com y lo estudiamos.

Un saludo mutante.

viernes, 18 de abril de 2008

Connie McAnderson

No soy persona de rodeos ni artificios, prefiero llamar a las cosas por su nombre; y a esta función siempre la he llamado "El Ascensor".

Sí, he de reconocer que esta es una de mis funciones preferidas y por eso quería que fuese la primera en confesaros. Las tengo más duras, más hipnóticas, complejas y hasta histéricas, pero "El Ascensor" asombra por su sencillez y eficacia: es de esos números que te salvan una jornada poco afortunada.

La noche del primero de Noviembre de 1977 Connie regresaba a casa por Easthampstead Road tras acabar su doble turno en el Broadmoor Hospital, Crowthorne.

Los habituales dieciocho minutos invertidos en dicho trayecto se le hacían entonces tan interminables como el cansancio acumulado durante la última semana. Su cargo en la unidad de psiquatría requería una dedicación tan plena y despierta que Connie debía gestionar muy bien sus recursos para evitar ser ella la próxima paciente ingresada en el centro.

No fue por tanto demasiado el tiempo que tardó en echarse sobre la cama, aun sin retirar las sábanas, y cerrar los ojos vestida y a oscuras. Lo de vivir sola tenia también su lado positivo: no había que dar explicaciones, era tan fácil como dejarse caer y esperar a que llegase la mañana del segundo de Noviembre. Ni por qué traes esa cara, ni por qué nunca cuentas nada de tu trabajo, ni por qué has llegado a estas horas...


Esperé sereno mi turno. Yo también llevaba algunas noches un tanto tensas, y decidí que era buen día para tomarse un breve descanso y escoger una función sencilla como "El Ascensor".

Me senté en un lugar cómodo, privilegiado igual que siempre, y preparé los elementos básicos del escenario.Jugar con la ventaja de campo es decisivo en estos casos: Soy yo quien controla la situación y quien decide lo que pasa, por qué pasa y en que momento. Rara vez se producen situaciones inesperadas.

Situé a Connie en la consulta número 7. Ella trabajaba dos plantas por encima de esta, en el tercer piso del hospital, así que a los pocos minutos ya se había desplazado por el angosto pasillo y había alcanzado la base de la escalera, donde presionó el botón rectangular,amarillento, que activaba la llamada del ascensor. En esta función es imprescindible que todo sea normal, que no haya nada demasiado diferente a la realidad, y que el sujeto tenga un elevado grado de confusión.

La cabina del ascensor no tardó en situarse a la altura de la primera planta y Connie accedió rápidamente al interior de la misma. Al fin y al cabo aquello era un sueño, y no pudo darse cuenta de que el ascensor había descendido las dos plantas en la mitad de tiempo que solía hacerlo. Me gusta permitirme estos lujos. La calma, y después... la tempestad.

Cabeza gacha, pensamientos turbados, y el dedo índice apoyado sobre el botón con el número tres. Doble presión, por si la primera falla, y la cabina comienza a despegarse del suelo.

A menudo no os dais cuenta, pero en estos momentos es vuestro oído quien os mantiene centrados . Aun sin saber identificar cada sonido, escuchais al freno hidráulico liberar la cabina para que inicie el ascenso. Escuchais como la puerta roza levemente contra el borde que marca la separación de cada planta y minimiza puntualmente el hueco entre la cabina y el suelo. Sabéis por que altura vais aun sin necesidad de referencias visuales externas. Y esta es vuestra gran perdición, confiar en vuestros sentidos. Vía rápida y directa hacia vuestras inseguridades, hacia vuestros miedos.


Cuando Connie levantaba la vista y flexionaba ligeramente las rodillas esperando la frenada del ascensor en la tercera planta, este continuo su ascenso. No se escuchó al sistema hidráulico sostener los cables de acero. Subiendo, imparable...pero bajo control.

Esta función no puede realizarse cuando el sujeto baja en ascensor. Siempre puede pensar que la cabina se ha soltado y está cayendo en picado. Puede pensar en plantas sótano en el subsuelo, que aunque sin referencia en la botonera de la cabina, existan bajo el edificio.

Todo esto no es ni la mitad de estresante que pensar que estás subiendo a plantas por encima de la altura real del edificio. Darse cuenta de que no es una avería porque el ascensor está ascendiendo con normalidad, a su ritmo. Verse encerrado en un metro cuadrado de angustia, de fragilidad, de impotencia. Y lo que es peor, saber que si el ascensor está subiendo es porque tiene un destino...que desconocemos ese destino...y que daríamos cualquier cosa por no conocerlo jamás.

Y allí me sitúo yo. En la oscuridad, pero primera fila. Sentado. Esperándote. Esperando a que el ascensor se detenga y se abra la puerta. No he dicho "y abras la puerta". La puerta se abrirá siempre sola, o te puede pasar como a Connie, que la puerta de la planta final ni siquiera exista.

Y confiarás en tu oído, maldiciendo a tu vista por no ser capaz de distinguir figuras sin luz. Confiarás en escuchar los extractores de humo de tu garaje, y en que tu cansancio te haya jugado una mala pasada. Pero no escucharás nada. Abandonarás rápidamente la idea de sacar la mano hacia la derecha, buscando el interruptor de luz que siempre habías pulsado, porque ahora sabes jamás has estado allí, que no encontrarás tu vehículo aparcado entre columnas.

Entonces pegarás la espalda contra el fondo de la cabina. Te dejarás el tejido conjuntivo de tus uñas restregado contra el falso marco de la puerta que nunca existió. Tratarás en vano de crear una barrera física entre la oscuridad y tu cuerpo, tal y como hizo Connie aquella noche.

Pero al igual que ella, no podrás hacer nada. Quedarás expuesto a lo desconocido, iluminado por la luz de la cabina, y a la vista de quien alli te está esperando, pero sin poder verlo. Notarás que te duelen las piernas y que un curioso cosquilleo caliente envuelve tu nuca. Y no, no sabrás que hacer. Connie tampoco lo supo. Aunque quizá...quizá mejor así.

Aquella noche no tardé demasiado en liberar a Connie McAnderson, pues mi habilidad para detectar los límites orgánicos de vuestros cuerpos se alertó al presenciar como la chica destrozaba el espejo de la cabina con su frente, rajándose por completo la cara en su búsqueda de una salida.

Me reitero en que quizá sea mejor que yo decida por vosotros y por vuestros sueños. Con esta misma experiencia del ascensor he tenido alguna situación de las que antes os cité como raras e inesperadas.

Es el caso de James Coughart, nacido en Bristol. Tras su sueño, James fue ingresado de madrugada con un acusado cuadro de histeria y amnesia.

Tras las pruebas realizadas no se detectó causa probable de su estado, y fue ingresado en observación durante 24 horas.

Pero fueron 17 los meses que estuvo James fuera de su hogar ingresado en la unidad de psiquiatría del hospital Broadmoor, donde trabajaba su pareja, Connie McAnderson.

James no superó con éxito la función del ascensor. En su sueño sí que había puerta en la planta final. Aún con la espalda pegada el espejo que rompería su mujer semanas después se aferró al canto de la puerta y tiró de ella para cerrar la cabina. Eligió por si mismo...y se equivocó.

Fué la primera vez, y espero no volver a verme obligado a levantarme para atravesar mi pie entre la puerta y el marco.

aha tebe brzo

Jonás Hruza

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miércoles, 16 de abril de 2008

Pequeño aporte Mutante

En espera de recibir el Cd+Dvd del "Todo es el momento" de Niños Mutantes voy a subir aquí un par de cosillas que se escucharon el 9 de Abril en Radio 3 (gracias a La Ardilla Roja por el aviso)

Sí, ya sé que algunos ya teneis una copia del disco, y que seguramente habreis escuchado el acústico del Dvd y que sonará mucho mejor que esto, pero me parecía buena idea compartirlo con vosotros.

Cuando Correos se digne en entregarnos los pedidos ya me encargaré de extraer los acústicos con buen sonido y os preparo un "pack" para que lo subáis a vuestro Mp3.

Un saludo

boomp3.com

boomp3.com

skorzo@engaliao.com

viernes, 4 de abril de 2008

Cuatro Lineas en Guerrilla. Episodio 1 - El Espejo

Te añoro tanto niñez
que a tí vuelvo ante las dificultades.
Al llanto quejumbroso
de un niño. Al consuelo de una madre.
Mecido, acompasado.
Al calor crepuscular del brasero.
Lo que siempre leiste
en mi inexistente susurro quedo.
Al fin recuerdo
aquel te quiero.

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Cuatro Lineas en Guerrilla. Episodio Piloto - No a la Guerra

"A vosotros
que cortáis la manzana de la muerte
con el anonimato de una guerra
yo os pido caridad
por un dios
en el que jamás he creído
por una justicia
de la que desconfío
por el orden de un Mundo
que no respeto"

Luis García Montero

martes, 1 de abril de 2008

Materialismo

[...] En estos tiempos mudos y ciegos, los hombres dan una importancia exclusiva al éxito externo, se preocupan sólo de los bienes materiales y celebran como una gran proeza el progreso técnico que sólo sirve y puede servir al cuerpo. Las fuerzas puramente espirituales son subestimadas en el mejor de los casos, o simplemente pasadas por alto.
Los hambrientos y visionarios aislados son ridiculizados o tenidos por anormales. Las pocas almas que no se hunden en el sueño y sienten un oscuro deseo de vida espiritual, de saber y de progreso, se lamentan desoladas en medio del grosero coro de materialismo. La noche espiritual se cierne más y más. Las tinieblas grises caen sobre las almas atemorizadas, acosadas y debilitadas por la duda y el miedo y prefieren en ocasiones el oscurecimiento paulatino a la súbita y violenta caída en la negrura.[...]

Kandinsky. De lo espiritual en el arte (1911)

sábado, 29 de marzo de 2008

Génesis

Buenas noches, mi nombre es Hruza. Y mal empiezo si es con media mentira,
porque Hruza es realmente mi apellido. Jonás, Jonás Hruza.

Sé que no contábais conmigo, que desordeno vuestros planes y vuestras
cábalas, pero al fin hice acto de presencia.

Mientras escribo este mensaje voy evaluando las posibilidades que tengo de presentarme ante todos vosotros. Podría contaros que nací en Hradec Králové, República Checa, cerca de la frontera con Polonia.

Contaros que llevo la mitad de mi vida huyendo de mi pasado y la otra mitad buscando mi futuro. Que no conocí a mis padres y que,probablemente, ellos tampoco me llegasen a conocer a mí.

Pero todo esto quizá sea tan innecesario contarlo...

Por mi trabajo he conocido a muchas personas a lo largo de estos años.

Dedico un promedio de 11 horas diarias a desarrollar mis funciones como controlador, atendiendo a unas dos personas cada hora y media. Esto supone unas 28 personas diferentes al día, más de 800 al mes, y unas 10400 al año. Y aquí vuelvo con una media mentira (apuntadme una entera), porque realmente hay personas que repiten y me rompen la estadística.

Digamos que al año me cruzo con una decena de miles de almas diferentes,y entre ellas se encuentra la persona que me ha traído hasta aquí.

Conocí a Skorzo una noche de hace 17 meses, y en este tiempo hemos coincidido en algunas ocasiones. Como ya he señalado no soy demasiado amigo de contar detalles de mi vida, pero soy un apasionado de mi trabajo. El secreto profesional es un concepto bastante laxo en este gremio, y como yo disfruto contando mis experiencias... En definitiva, que no ha sido demasiado dificil convencerme para que sea a través de vuestro blog como comparta con el resto del mundo mis experiencias.

Me tendré que acostumbrar a escoger mejor mis palabras mientras escribo, porque de nuevo he cometido cierta incorreción: Yo no pertenezco a ningun gremio. Si ni siquiera existe alguien haga algo parecido a lo que tengo que hacer yo...

Si existe algún lugar donde pueda contarlo sin duda es este: mantengo el equilibrio en vuestras pesadillas.

Controlo, administro, regulo vuestros desvaríos, vuestras pasiones y vuestros medios. Me sitúo en el tejido que separa vuestro sueño de mi realidad, os arrastro a mi terreno cuando me interesa y os mantengo allí hasta que considero que vuestro corazón se acerca a su límite, cuando las sístoles se confunden con la diástole. Es sólo entonces cuando os libero y permito que regreseis a la vida, que despertéis de vuestro sueño.

Soy esa persona a la que nunca veis la cara cuando los sueños se hacen oscuros, aquel que siempre aparece de la nada y se saca de la manga el cuatro de tréboles para que penseis "esto no pintaba nada en este sueño".

Pero vosotros no os dáis cuenta... Si me saco el cuatro o si os lanzo un as de picas es algo que no sabéis valorar. Es solo al despertar cuando analizando lo sucedido descubrís que aquello no ha tenido sentido, que ese giro argumental carecía de cualquier valor. "Vaya paranoia", os he escuchado decir.

Soy esa persona a la que nunca poneis nombre. "He soñado que estábamos con Anouk en el pantano, bueno, estaba ella y estabas tú, y alguien mas que ahora no recuerdo, pero eso es lo de menos".

Lo de menos...eso es lo de menos... y vosotros que sabéis... y que sabéis vosotros que hubiera pasado de no haber estado yo. Siempre he estado alli, y puedo deciros que siempre estaré.

Creo que ha sido suficiente por hoy, pues aquí donde me veis me ha costado casi dos horas redactar mi aparición.

Aunque quien sabe, quizá coincidamos tú y yo esta noche y podremos seguir charlando. Pero no levanteis los ojos para mirarme a la cara. Reconoced que nunca habéis sido capaces, y tened la suficiente serenidad para no hacerlo a partir de ahora. Y digo serenidad porque podría decir valentia,pero de poco os serviría ser valientes el día que realmente decida mostraros mi rostro.

pozdrav dle člen určitý čerň strana

Jonás Hruza

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miércoles, 26 de marzo de 2008

Planes de futuro

Una idea me golpea en la cabeza. No entiende que no es el momento de entrar aún. Hay que esperar.

Esperar...

Nunca he sabido esperar...




...¿Me enseñas?...

domingo, 23 de marzo de 2008

Creía que no llegábamos...

Domingo de Resurrección a las 23:55 horas.

Casi con el tiempo agotado, pero lo he conseguido...

El 13 de febrero os avisé de que estábamos ensayando; no me hicísteis demasiado caso, pero la congregación prosiguió con sus labores, en la sombra, y al final hemos salido airosos: Hoy hemos salido en procesión, y lo hemos celebrado por todo lo alto.

Existen pruebas contundentes de nuestro éxito, y así os lo demuestro con este video de un aficionado y, por supuesto, ferviente devoto del Engaliao.

(que retumben esos altavoces....)


viernes, 21 de marzo de 2008

Reunión de engaliaos

Tras mucho tiempo, nos volvimos a reunir:

Los engaliaos en la puerta del Ruido

lunes, 17 de marzo de 2008

Yo lo ponía...

Cielo y Tierra pacharán...mas tus palabras no pacharán...

No Pacharán, No Pacharán


domingo, 16 de marzo de 2008

Un día en el pantano

¡Cuánto tarda en morirse! – comentaba Jorge mientras le daba ligeros toques con un palito al pez que acababan de pescar. En ese instante, del profundo lecho del pantano, se escuchó un ruido ensordecedor. Algo parecido a un brazo, viscoso y enorme, surgió entre las aguas y atrapó a Jorge mientras sus amigos observaban paralizados de terror.
¡Cuánto tarda en morirse! – comentó una de las viscosas criaturas mientras observaba al humano que acababan de pescar.

jueves, 13 de marzo de 2008

Tendría que reconocer que no llevo razón...

Vuelven Lori Meyers con Cronolánea, un nuevo disco más en la línea del "Viaje de Estudios".

Dentro de la promoción del disco grabaron un audiovisual para Indyrock/Evasión, incluyendo un par de temas del "Cronolánea" en acústico.

Me he permitido la licencia de extraer el primero de los temas, el cual también suena genial en la versión eléctrica original.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Otra de confesiones...

Comentario inocente de la Ardilla Roja a Skorzo, a las tres de la tarde un miércoles cualquiera...


"Hay abismos a los que es mejor no asomarse, pero tú has querido llegar hasta esta situación y no seré yo el que te lo impida"

lunes, 10 de marzo de 2008

Marzo

Tranquilidad...
Mi frente se apoya en la suya,
noto su respiración en mis labios.
¿Es ella?
¿Es ella la mujer del vestido rojo que un día soñé?



[Rescatado del olvido entre viejos papeles]

Línea 9

El olor a orín se acercó sigilosamente, sin definirse completamente, como una sutil niebla que presagia una catástrofe, se acercó como lo hacen las malas noticias, que casi nunca llegan de improviso sino que reptan y nos acechan esperando el momento propicio para asaltarnos. Introduje el bonobús en la maquina y mientras se oían los pitidos y clicks de su incoherente lenguaje busqué un sitio para sentarme. Encontré un hueco libre, me senté y saqué un libro de mi bandolera. Justo en el momento en que comenzaba a leer, el olor volvió, como un mal recuerdo. Delante de mi estaban sentados dos viejos a los que no había prestado ninguna atención (es asombrosa la capacidad del hombre para no ver aquello que no quiere ver). Al fijarme con detenimiento vi que los pantalones de uno de ellos, del más bajito, tenían una gran mancha que se extendía desde la entrepierna. Los pantalones estaban sucios así como el resto del atuendo del anciano. Su traje era una colección de despropósitos, rotos y remiendos tenian una continuidad pasmosa. A su lado, el otro viejo le hablaba sin parar, intentado distraerle, intentando que el viejo bajito olvidara lo que acababa de suceder. En sus ojos se leía la tristeza al ver a su amigo vencido por un enemigo cobarde e invisible. La gente que se acercaba se limitaba a poner cara de asco y alejarse. Algunos cuando estaban lo suficientemente lejos se reían, otros comenzaban a criticar al pobre anciano. Yo miraba la escena aterrado pues presentía que algo no iba a ser igual en el mundo, en mi mundo, después de aquello. El viejo, humillado por un esfínter gastado, clavaba su mirada en el sucio suelo del autobús. Su compadre se levantó y le ayudo a ponerse en pie, después le arregló un poco la corbata. El autobús se paró. El viejo bajito aun continuaba mirando el suelo. Las puertas se abrieron con violencia. Una gota de rabia se destiló en los ojos del viejo y cayó en mitad de aquel suelo pisado tantas veces. Tras la riada que salía del autobús empujándose los unos a los otros, observé como se marchaban los dos viejos. Se llevaron con ellos toda la dignidad que le quedaba a este mundo. La llevaban como un pesado fardo sobre sus chaquetas llenas de agujeros y sus pantalones sucios de orín.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Reflexiones en el Paraíso

Si Dios es tan poderoso, ¿podría hacer un burrito tan picante que ni él mismo pudiera comérselo?


Reflexión de uno de los grandes pensadores de nuestra época...